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miércoles, 28 de diciembre de 2011

La erre doble

Cada día es más frecuente ver una palabra compuesta en las que desaparece la erre doble porque una de esas dos palabras que la compone, la que va en segundo lugar, cuando era sencilla no la llevaba. Si Rusia se escribe con una erre, ¡pues Bielorusia también! Y me quedo más ancho que pancho.
Pues no. Bielorrusia, Villarreal, contrarrestar, pelirrojo, contrarreloj, pararrayos, semirrecta, quemarropa, ultrarrojos…

martes, 27 de diciembre de 2011

Régimens

No, no estoy escribiendo en inglés. La dificultad de pasar a plural una palabra esdrújula es muy habitual. Pocas veces oímos decir correctamente regímenes; la gente se aturulla y nos cuenta que han seguido varios régimens sin éxito o que todos los régimen dictatoriales son malísimos. Y realmente están haciendo un régimen con la lengua, quitando letras a la palabra de marras.

El cruasán y otros alimentos

Así de sencillo: cruasán. Ni curasán, ni croasán, ni croisán. La peor adaptación de croissant la vi hace años en un bar en Segovia, en un cartel bien grande dentro del escaparate: curasanz.
Sándwich también está españolizado y por eso también lleva tilde. Y a ver qué decimos cuando lo pidamos de fuagrás, no vayamos a decir fruagás ni ninguna otra barbaridad. Así que, si tienes dudas, pide mejor un bollo o una ensaimada.
Tras el desayuno, llega la comida y el pobre camarero no sabe cómo poner en la pizarra los bocadillos: ¿Bacon? Pues no: bacón o beicon.

lunes, 26 de diciembre de 2011

En lo que a... se refiere

Seguimos encareciendo la lengua en vez de economizar: Fulano sabe un montón en lo que a música se refiere. Sustituir la preposición de por toda la horterada anterior es totalmente absurdo. Y cansado.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Hicistes

Ay, cómo chirría esa ese final. Supongo que se confunde con la ese con la que acaba la segunda persona del plural (hicisteis, dijisteis, comisteis…). La verdad es que esta patada es de las que me tranquilizan, ya que parece que va cayendo en desuso.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Vigente

El Barcelona es el vigente campeón de Europa. Pues no es por quitar méritos al Barça, pero va a ser que no. Vigente es el euro, un gobierno o una moda, pero no un campeón. ¿No será, más bien, el Barcelona el actual campeón?

jueves, 22 de diciembre de 2011

Menos cinco grados bajo cero

Me lo soltó el otro día un parroquiano: “Esta noche vamos a llegar a menos cinco grados bajo cero”. Y entonces yo hice un pequeño esfuerzo mental (-(-5º) = 5º) y pensé que entonces no iba a hacer tanto frío y que, por tanto, no haría falta abrigarse demasiado.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Extrovertido

Cuando una persona es cerrada y se encuentra permanentemente abstraída, decimos que es introvertida. Por similitud y costumbre, a la persona sociable y abierta la llamamos extrovertida. Y esto último es incorrecto, ya que el prefijo correcto es extra- y, por tanto, la persona será extravertida.

martes, 20 de diciembre de 2011

Paraolímpico y paralímpico

El prefijo para-, que significa junto a o al lado de, es muy utilizado en español: paramilitar, parafarmacia… Pero, cuando la palabra de la que forma parte comienza por vocal, este prefijo pierde su última vocal (par-). Por eso no son válidos términos como paraolímpico ni paralímpico. El correcto, como es obvio, es parolímpico.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Tras largos años

Los años duran lo que duran, ni más ni menos. Sin embargo, siempre hay alguien que nos dice que Fulano ha vuelto a casa tras largos años en el exilio. Quizá se refiere a que hubo alguien que estuvo muchos años exiliado. Porque los años pueden ser muchos o pocos, pero nunca cortos o largos. No sé, a lo mejor es que sólo estuvo en el exilio años bisiestos, y ese día de más que tiene cada uno de esos años hizo que le parecieran más largos.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Turtículis, turtícolis…

Es demasiado molesto el dolor de cuello propio como para que además perturbe también el oído ajeno. La mejor versión de esta patada que yo he oído es, sin duda, turticulitis. Me hizo pensar que la chica que me la dijo sufría, además del dolor del cuello, ciertos problemas gastrointestinales que urgía resolver.
Lo correcto es decir tortícolis, pero parece que no es tan fácil.

jueves, 15 de diciembre de 2011

¿Castellano o español?

Yo prefiero utilizar español porque tiene un significado más amplio: se refiere a la lengua común que utilizamos en España y en otras naciones del mundo. Es decir, que en Argentina no hablan castellano, sino español. Decimos castellano cuando nos referimos a la lengua española que hablamos aquí, en España, y queremos distinguirlo de las otras lenguas habladas en nuestro país.

Antiinflamatorio

Nos suelen chocar los giros del lenguaje de otros países de habla hispana. Lo curioso es que en muchas ocasiones esos giros y esas palabras tienen mucha más lógica que los que utilizamos aquí y que pensamos que son los correctos.
Ayer estuve viendo una de mis películas favoritas, la mexicana Amores perros. En una de las secuencias, Valeria dice que el médico le ha recetado un desinflamatorio. Me llamó la atención, sobre todo porque el término me parece mucho más correcto que el que utilizamos en España: antiinflamatorio. Porque lo que se busca con el fármaco de marras es quitar la inflamación, desinflamar, no evitar que algo que está bien se inflame.
Lo curioso es que el personaje de Valeria lo interpreta una actriz española…

miércoles, 14 de diciembre de 2011

¿Imprimido o impreso?

El participio del verbo imprimir admite las dos formas, imprimido e impreso. Ocurre que prácticamente sólo se utiliza la segunda por miedo a parecer incultos (imprimido se asemeja al infantil rompido). Yo, sin embargo, prefiero reservar impreso para referirme a esos folletos que tenemos que rellenar con nuestros datos de vez en cuando.

martes, 13 de diciembre de 2011

Trivote

Seguimos con el fútbol. En la, por llamarla de alguna manera, prensa deportiva nos comentan muy a menudo que tal o cual equipo jugará con un trivote. No sé quién fue el asesino del idioma que creó tan lamentable palabro pero, sólo por lo que hizo, deberían retirarle toda licencia periodística. Y con él, a todos los que le siguieron, que no fueron pocos.
Desconozco qué tipo de sistema de juego aplica el equipo que utiliza un trivote. Por lógica, entiendo que se refiere a que hay tres jugadores en algún lugar del campo, pero no sé exactamente dónde ni para qué. Por la misma lógica, pienso que habrá otros equipos que jueguen con un bivote, con un univote o incluso, los más arriesgados, con un cuatrivote.
En fin, que digo yo que lo que nos quiso decir el que inventó la tontería era que el equipo de turno juega con un triple pivote. O, por decirlo más correctamente, con tres jugadores alrededor de los cuales gira el juego de su equipo. Pero queda mejor decir trivote. Si no, parece que no eres un experto en la materia.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Semifallo

Ayer, viendo un partido intranscendente en Digital Plus, oí cómo el locutor nos lanzaba varias veces este palabro absurdo al que ya estamos más que acostumbrados. Y lo decía cuando un jugador realizaba una buena jugada intentando hacer otra bien distinta. Es decir, que a la potra pura y dura, a la chiripa, en el fútbol hay que llamarla semifallo.
¿Podemos fallar a medias? ¿Existirá entonces también el semiacierto? Que digo yo que será lo mismo una cosa que la otra. Y digo también que es una estupidez, porque de igual manera que nadie puede estar semiembarazada o semicayéndose, tampoco puede semifallar.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Aforo

Se juega esta noche el enésimo partido del siglo entre Real Madrid y Barça. ¿Cuánto nos jugamos a que algún locutor de radio o televisión nos informa del aforo que tendrá el Bernabéu hoy? Porque nos lo dicen como si fuera variable, como si quitaran y pusieran gradas para cada partido.
Porque una cosa es el aforo y otra bien distinta la cantidad de espectadores (o energúmenos) que asistirán al campo esta noche.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Bañador

El bañador es un señor que baña a los demás. O un recipiente para bañar algo (igual que comedor es el lugar donde se come). Pero la ropa que yo utilizo para bañarme en el mar o en la piscina es el traje de baño.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Jugadores de campo

Saltan los jugadores de campo a calentar al terreno de juego. Aquí no sé nunca a quiénes se refiere el comentarista con eso de los jugadores de campo; desconozco si habla de los veintidós que van a jugar inicialmente, si excluye a los porteros y a los suplentes o si quiere hacer una distinción entre jugadores de campo y jugadores de ciudad.
Además, normalmente los jugadores salen del vestuario andando, no dando saltos.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Momentáneamente

Como es palabra larga, es atractiva para el político de turno. Cuando se queda vacante un puesto de relevancia, siempre nos informan de que Fulano se hará cargo del puesto momentáneamente. Es más fácil y lógico decir de momento, pero no gusta. Prefieren ese momentáneamente, con sus seis sílabas. Pero no nos están diciendo lo que nos quieren decir, que se hará cargo del puesto hasta que se nombre un sucesor, sino que Fulano va estar ahí un ratito nada más, un momento.

martes, 6 de diciembre de 2011

Veinte edición de los premios

Si no sabes que existe el término “vigésimo”, mejor di la edición número veinte de los premios. Sonará mejor y no quedarás como un patán. Si lo que pretendes, por el contrario, es cagarla del todo, entonces di veinteava edición y así ya te presentarás como un campeón mundial.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Chaleco sin mangas

Trabajé durante varios años en una tienda de ropa. Me resultó entonces llamativo que muchos clientes me solicitaran que les mostrara chalecos sin mangas, como si los hubiera también con ellas.
Poco era, sin embargo, comparado con las múltiples formas de pedir un jersey: jarsey, jarsís… Eso sí, en favor de tan selecta clientela diré que nunca me pidieron un jersey con mangas o un pantalón con perneras.

Emoticono

Los extranjerismos son en ocasiones necesarios. Si en español no tenemos la palabra adecuada para nombrar a algo, copiamos o adaptamos la que nos ha traído de serie. Pero a veces lo hacemos bien y otras mal. Esto último es lo que ocurre con emoticono, este curioso anglicismo compuesto por los términos emotion e icon, al que hemos españolizado a medias. Suena horrible, es verdad, pero un emocicono tiene mejor construcción que un emoticono.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Espertos en asados

Anoche pasé frente al escaparate de una tienda de comida preparada. No pude contenerme y tuve que hacer la foto.
Me sorprende el doble fallo: el de los propietarios y, supongo, idearios del cartel publicitario, y el del personal de la imprenta, incapaz de corregir semejante aberración. Porque no es sólo ese espertos final, sino todo el texto: no hay separación tras las comas, Navidad no lleva su correspondiente mayúscula, no hay un solo acento, nochebuena y nochevieja están partidos por la mitad... Hay que fijarse bien en la tercera frase: A que esperas encarguelo aqui. Tres tildes y una coma desaparecidas y un cambio radical en la orden: empieza tuteando y acaba rogando la compra tratando al potencial cliente de usted.
Unos espertos.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Sobre el verbo echar

¿Qué te han echado los Reyes Magos? Pues nada, porque a mí siempre me han traído y dejado los regalos (pocos en los últimos años, todo hay que decirlo), pero jamás me los han echado, que es algo así como dejarlos de mala manera. Echar supone dar un impulso a las cosas, y no me imagino a Melchor y compañía tirando los regalos desde lejos.
Tampoco echan películas en la tele; las emiten.
Y añado: nadie debería tirar las fotos; basta con hacerlas.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Añadir que

Este palabro es digno de los becarios de la radio que tienen su minuto de gloria en agosto. Acostumbran a terminar su intervención con un nada más, añadir que… Resulta que ese infinitivo necesita como el comer un compañero de expedición: tengo que añadir, debería agregar, quiero decir… Aquí se nota que el ahorro del lenguaje se realiza donde no se debe. Además, si empieza diciendo nada más, ¿por qué sigue hablando?

Un escrito muy interesante que me ha llegado

Contra la tontuna lingüística, un poco de gramática bien explicada
Yo no soy víctima de la LOGSE. Tengo 50 años y he tenido la suerte de estudiar bajo unos planes educativos buenos, que primaban el esfuerzo y la formación de los alumnos por encima de las estadísticas de aprobados y de la propaganda política. En párvulos (así se llamaba entonces lo que hoy es "educación infantil", mire usted) empecé a estudiar con una cartilla que todavía recuerdo perfectamente: la A de "araña", la E de "elefante", la I de "iglesia" la O de "ojo" y la U de "uña". Luego, cuando eras un poco mayor, llegaba El Parvulito, un librito con poco más de cien páginas y un montón de lecturas, no como ahora, que pagas por tres tomos llenos de dibujos que apenas traen texto. Eso sí, en El Parvulito no había que colorear ninguna página, que para eso teníamos cuadernos.
En Primaria estudiábamos Lengua Española, Matemáticas (las llamábamos "tracas" o "matracas"), Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, Plástica (dibujo y trabajos manuales), Religión  y Educación Física. En 6º de Primaria, si en un examen tenías una falta de ortografía del tipo de "b en vez de v" o cinco faltas de acentos, te suspendían.
En Bachiller, estudié Historia de España, Latín, Literatura y Filosofía.
Leí El Quijote y El Lazarillo de Tormes; leí las Coplas a la Muerte de su Padre de Jorge Manrique, a Garcilaso, a Góngora, a Lope de Vega o a Espronceda.
Pero, sobre todo, aprendí a hablar y a escribir con corrección. Aprendí a amar nuestra lengua, nuestra historia y nuestra cultura.
Y vamos con la Gramática. En castellano existen los participios activos como derivado de los tiempos verbales. El participio activo del verbo atacar es "atacante"; el de salir es saliente; el de cantar es cantante y el de existir, existente. ¿Cuál es el del verbo ser? Es ente, que significa "el que tiene entidad", en definitiva, el que es. Por ello, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se añade a este la terminación -nte.
Así, al que preside se le llama presidente y nunca presidenta, independientemente del género (masculino o femenino) del que realiza la acción.
De manera análoga, se dice capilla ardiente, no ardienta; se dice estudiante y no estudianta; se dice independiente y no independienta; paciente, no pacienta; dirigente, no dirigenta; residente, no residenta.
Y ahora, la pregunta: nuestros políticos y muchos periodistas (hombres y mujeres, que los hombres que ejercen el periodismo no son periodistos), ¿hacen mal uso de la lengua por motivos ideológicos o por ignorancia de la Gramática de la Lengua Española? Creo que por las dos razones. Es más, creo que la ignorancia les lleva a aplicar patrones ideológicos y la misma aplicación automática de esos patrones ideológicos los hace más ignorantes (a ellos y a sus seguidores).
Lamento haber aguado la fiesta a un grupo de hombres que se habían asociado en defensa del género y que habían firmado un manifiesto. Algunos de los firmantes eran: el dentisto, el poeto, el sindicalisto, el pediatro, el pianisto, el golfisto, el arreglisto, el funambulisto, el proyectisto, el turisto, el contratisto, el paisajisto, el taxisto, el artisto, el periodisto, el taxidermisto, el telefonisto, el masajisto, el gasisto, el trompetisto, el violinisto, el maquinisto, el electricisto, el oculisto, el policío del esquino y, sobre todo, ¡el machisto!
Porque no es lo mismo ser UN CARGO PÚBLICO que UNA CARGA PÚBLICA.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Cántabros y santanderinos

Tú vives en Santander, ¿no? ¿Pero en Santander Santander o en algún pueblo de por allí? Esta pregunta tan absurda ocurre sobre todo entre la gente que vive en ciudades que tienen el mismo nombre que la provincia a la que pertenecen (o incluso igual que la Comunidad, como Madrid). Pero no todas son así: Asturias, Cantabria, Vizcaya, Guipúzcoa, Álava o La Rioja son provincias cuyas capitales tienen un nombre diferente (Oviedo, Santander, Bilbao, San Sebastián, Vitoria y Logroño). Así que si yo digo que vivo en Santander, no me puedo referir más que a la capital de Cantabria.
Y hay que analizar esa costumbre de decir las cosas dos veces, como si con una perdieran su valor: ¿Santander Santander? Ocurre mucho, sobre todo con esas palabras tan manidas que han perdido su significado original. Así, decimos que Manolo es mi amigo… ¡pero amigo amigo! Es decir, no un simple conocido. También tomamos café café cuando es de primera calidad o decimos que Manolo es tonto tonto porque realmente es un cretino sin parangón.

El Míguel

Extraña costumbre es ésta de convertir en llanos los nombres propios agudos. El Míguel, el Jose, el Dávid y el Jesus son los más habituales. Y siempre con ese artículo delante tan molesto y tan inútil. Sebastián, como es demasiado largo, se queda en el Sebas.
Con los nombres de mujer no ocurre lo mismo. Todo consiste en dejarlos en dos sílabas y acabarlos en i. Nos quedamos entonces con la Yoli, la Susi o la Pili.
Y no podía faltar un nombre que tiene su propia transformación, sin seguir regla alguna: Grabiel.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Porqué, por qué y porque

¿Por qué no me explicas el porqué de este tostón que estás escribiendo? Porque no es asunto tuyo. Ahí están los tres, cada uno en su lugar. Es fácil, más de lo que parece. Por qué implica una pregunta, aunque no es necesario que vaya entre interrogaciones (Me pregunto por qué Olea escribe esto). Para tenerlo claro, va así, separado y con acento, cuando lo podemos sustituir por por qué razón.
La respuesta a esta pregunta siempre comenzará con un porque mondo y lirondo, junto y sin tildes. ¿Por qué? Porque sí.
Y vamos con el tercero en discordia, porqué. Prueba a ponerlo en plural y, si puedes, es entonces éste el que tienes que utilizar.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Lo vi con mis propios ojos

De nuevo andamos con las redundancias. No sabía yo que existía la opción de ver con unos ojos distintos de los propios pero, vista la frase, parece ser que sí es posible. Supongo yo que entonces también habría que decir caminé con mis propias piernas, lo comí con mi propia boca o lo olí con mi propia nariz.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Latinos y americanos

Nos referimos muchas veces a los sudamericanos como latinos y a los estadounidenses como americanos. No está mal, porque no dejan de ser los unos latinos y los otros americanos. Pero no son los latinos y los americanos; no son todos ellos. Estamos tomando una parte por el todo. Nosotros, los españoles, también somos latinos, al igual que los italianos o los rumanos, porque hablamos una lengua derivada del latín. Y los pobres nicaragüenses y hondureños no son culpables de las barbaridades que hacen por allí arriba, por ejemplo, en Nueva York.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Cesar

Aquello a lo que llaman lenguaje políticamente correcto, yo lo denominaría lenguaje políticamente estúpido, porque de corrección anda bastante escaso, pero de estupidez va sobrado. Y si no, que alguien me explique esto: La Junta de Andalucía cesa al responsable de Educación. Supongo yo que queda feo decir destituir, y no digamos expulsar, así que lo cambian por cesar, que queda mucho menos brusco.
Cesar: dejar de desempeñar algún empleo o cargo. Destituir: separar a alguien del cargo que ejerce. Ahí se encuentra la diferencia: el cese es voluntario y la destitución, impuesta por (nueva horterada) los de arriba.

martes, 22 de noviembre de 2011

La primera vez que nos conocimos

Ésta es parecida a te lo repito otra vez; de nuevo se confunden y mezclan dos frases habituales (la primera vez que nos vimos y cuando nos conocimos) y, como resultado, aparece una redundancia colosal, porque el hecho de conocer a alguien ya implica que se trata de la primera vez. A no ser, claro, que se tenga memoria de pez.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Las antiguas pesetas

Que ya no utilicemos las pesetas no significa que sean antiguas. Este cliché se ha extendido tanto que cada día me pone más nervioso. Todos sabemos que las pesetas ya no están en circulación, así que sobra el adjetivo.
El coche me costó cuatro millones de pesetas. Esta frase la entiende hasta el más tonto sin necesidad de recordarle que ahora pagamos en euros.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Lo que viene siendo

A esto se le llama complicarse la vida. ¿Por qué no vamos al grano? Las cosas son, no vienen siendo. No podemos convertir en transitivo lo que no lo es. El idioma tiende al ahorro. El ser humano siempre ha ejercido la economía del lenguaje y, últimamente, se está marchando hacia el lado contrario. Mucho daño han hecho Los Serrano.
En otra serie de televisión, no sé en cuál, uno de los protagonistas pedía constantemente un poquito de por favor. Lo hacía, supongo, solicitando respeto o silencio, no sé. Caló la tontería entre los televidentes y hasta la DGT incluyó la fórmula en una de sus campañas (En la carretera, un poquito de por favor). Miedo me dio en su día este calado público, pero afortunadamente parece que la historia ha perdido la gracia y va quedando en el olvido.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Sino y si no

Uno de los errores habituales. Para el indeciso: hay que ponerse a pensar. Sino se utiliza para muchas cosas (equivale a destino, o a solamente), pero nos vamos a centrar en otra de esas funciones, cuando contrapone dos conceptos entre los que hay que elegir uno. Y es aquí en donde surge la duda de si escribimos sino o si no. Porque no es lo mismo escribir no bebe, sino fuma que no bebe si no fuma. En el primer caso hay que elegir (fuma, pero no bebe) y en el segundo está condicionando la bebida al tabaco.
Fácil, pero hay que pensar.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Perder la verticalidad

Una de las pedanterías habituales de los mayores pertinaces, los locutores deportivos. En vez de decirnos que un jugador se ha caído, nos sueltan la cursilada: ha perdido la verticalidad. Nunca dicen, y ojalá siga siendo así, de un jugador que se pone en pie tras caerse, que está renunciando a la horizontalidad.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Hasta lueguito

¿Desde cuándo admite diminutivo luego? Siempre sospecho que la persona que se despide de mí con este hasta lueguito es la misma que en Navidad me va a desear feliz salida y entrada y que hará constantemente el gesto de las comillas con los dedos.
No son válidas tampoco, por supuesto, estas dos estupideces que se me acaban de ocurrir: hasta siemprito y hasta nunquita.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Buffet de abogados

¿Muchos abogados comiendo a tutiplén o una mesa llena de abogados para que nos los comamos nosotros? La palabra buffet, de origen francés, tiene dos adaptaciones al español: bufé y bufete. Una, la primera y nuestra preferida, se refiere a esas mesas atiborradas de comida y la otra, a esos despachos llenos de señores muy bien trajeados (bufete a secas, no bufete de abogados, pues no pueden ser de otra profesión).

Honestidad

Dice un ministro que él no ha mentido y que no acepta que se ponga en duda su honestidad. Bien, gracias por la información, señor ministro. Ya sabemos dos cosas: que le gusta decir la verdad y que no se toca por las noches.
De toda la vida, la honestidad ha vivido al sur y la honradez (honrabilidad dirán ahora) al norte del cuerpo humano, pero parece que la frontera ya ha desaparecido.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Cállate la boca

Una redundancia absurda, porque no me puedo callar otra cosa que no sea la boca. Con decir cállate basta y sobra. ¿Por qué se dice tanto ésta redundancia y no otras? Porque no decimos deja de andar con los pies o no me mires con los ojos, sino deja de andar y no me mires.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Estimad@s amig@s

Cuando pensábamos que ya no se podía ir a peor, nos llegó por fin la horterada supina. Vamos a ver, que me aclare yo: ¿las mujeres que reciban una carta encabezada por un tradicional estimados amigos no se van a dar por aludidas?
Si yo escribo lo siguiente: “He estado con mis hermanos en Valencia”, ¿de verdad hay alguien que va a pensar que he estado en tierras levantinas sólo con mis hermanos varones? No digo con mis hermanos y mi hermana, porque se sobreentiende que he estado con todos ellos, pero jamás se me ocurriría escribir con mis herman@s.

martes, 8 de noviembre de 2011

Bricolage en el garage

Escribe, si dudas, que vas a hacer chapuzas en la cochera, y de esta manera te ahorrarás la barbaridad. Son galicismos que en español cambiaron la terminación –age por –aje. Suenan igual, pero se escriben distinto.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Haber si nos enteramos

Eso, a ver si nos enteramos de que no es lo mismo a ver que haber. De nuevo hay que pensar antes de escribir, y hay que hacerlo un poco más que en otros casos, porque aquí el verbo ver, con la preposición a delante, pierde parte de su significado. Además, esta frase no admite otro tiempo verbal, lo cual complica más el asunto.
La solución, como casi siempre, se encuentra haciéndose la pregunta: ¿Vemos si nos enteramos o habemos si nos enteramos?

domingo, 6 de noviembre de 2011

Problemas con la hache

No es lo mismo echo un polvo que hecho un polvo. De hecho, la segunda frase no tiene ni pies ni cabeza. Porque no es lo mismo hacer que echar. Si alguno se sentara a pensar un poco antes de escribir, tal vez tendría claro cuál de los verbos tiene que utilizar.
Cambia de tiempo verbal y verás qué fácil es. Elige entre eché un polvo e hice un polvo y encontrarás la solución.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Más mayor

La redundancia en el idioma forma parte de nuestras vidas sin que nos demos cuenta. Desde hace años oímos a la gente decir que baja abajo o sube arriba. En las críticas cinematográficas hablan del protagonista principal (protagonista ya indica principalidad), en la radio nos informan puntualmente de que son las doce del mediodía (al decir mediodía ya sabemos que son las doce) y conseguimos cosas totalmente gratis (como si fuera posible conseguirlas gratis en parte).
Uno no es más mayor que otro, sino mayor que otro. Si no decimos más menor, ¿por qué sí más mayor? No lo entiendo, la verdad.
Más ejemplos de redundancias absurdas: amigo personal, estrenar un coche nuevo, ser más líder, unanimidad total, estrictamente personal

viernes, 4 de noviembre de 2011

Te repito otra vez

Esta frase implica que el comentario ya se ha dicho al menos dos veces: la inicial y una repetición. Y ahora, con ésta, se suma una tercera. Sin embargo, suele pronunciarse a la segunda. Si solamente me lo has dicho una vez, ¿cómo me lo puedes haber repetido dos? Es una buena confusión entre “te lo digo otra vez” y “te lo repito”.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Especies y especias

Yo siempre he pensado que el comino era una especia, pero últimamente estoy empezando a dudar si es especia o especie, y ya no sé si colocarlo con el clavo, el tomillo y el orégano o si ubicarlo junto con los moluscos y restos de vertebrados que se refrescan en el congelador que hay en la cocina de mi casa.

martes, 1 de noviembre de 2011

Aivá

Y también aibá, haibá y haybá. De todas estas maneras lo he visto escrito en todos esos chistes sobre vascos que circulan por Internet. Pues ninguna es correcta. ¡Ahí va la hostia, que soy de Bilbao!
Por cierto, que hostia es con hache siempre, a menos que nos queramos referir a una ostra (en señal de aburrimiento, por ejemplo).

lunes, 31 de octubre de 2011

Frega el suelo

Tan extendida está esta conjugación del verbo fregar, que hasta el producto que hay en mi casa para limpiar viene etiquetado como fregasuelos. El caso es que a mí no me gusta que freguen el suelo; prefiero que lo frieguen, que queda mucho más limpio.
Otro verbo que sufre la misma mala conjugación es apretar: Apreta bien las tuercas de la rueda. Pues las de mi coche, si no es inconveniente, las aprietas.

domingo, 30 de octubre de 2011

El arma y el agua

Arma y agua son de género femenino, pero ponemos el artículo en masculino para evitar la dichosa cacofonía. El problema es que hay quien mantiene ese masculino permanentemente, diciendo que tiene mucho hambre o que ese aula está vacío, y aquí es donde aparece el error.
De hecho, debemos decir el agua salada, así, con el calificativo en femenino. Y cambiaremos el artículo a femenino en cuanto hablemos en plural (las armas de fuego), cuando esa palabra previa tenga dos o más sílabas (mucha hambre) y cuando intercalemos una palabra entre el artículo y el sustantivo (la mayor águila del mundo).
Esto ocurre con las palabras que empiezan por a y cuya primera sílaba es la tónica: aula, área, alma, hambre, águila, ave, arma...

sábado, 29 de octubre de 2011

Insálud

¿Alguien ha visto el acento por algún lado? Si se escribe Insalud, ¿por qué todo el mundo se refiere a este organismo como Insálud? Porque entonces, si no usamos el acrónimo sino el nombre completo, ¿diríamos Instituto Nacional de la Sálud?

viernes, 28 de octubre de 2011

Descambiar

Si no te gusta el regalo, lo puedes descambiar. Perfecto, oiga. O sea, que lo puedo dejar de cambiar. Pues muchas gracias. El prefijo des- indica que se realiza la acción contraria. Si deshacer es descomponer lo que se ha hecho previamente, desvestir es quitar la ropa y desconocer es no saber, descambiar, por lógica, es deshacer un cambio, no una compra.
Habría que afinar un poco y referirse a la acción de devolver a la tienda el regalo de marras como descomprar, que es palabro, pero que no es absurdo como descambiar.

jueves, 27 de octubre de 2011

Homónimos y homólogos

Esperanza Aguirre se reunió con su homónimo del País Vasco. Vaya hombre, ahora resulta que Patxi López, porque supongo que se refiere a él, se llama en realidad Esperanza. Qué calladito se lo tenía. Porque homónimas son las personas o cosas que tienen el mismo nombre, no el mismo cargo.
Quizá este locutor quiso decir homólogo, que es otra metedura de pata. Menor, pero lo es. Porque para ser homólogos tendrían que tener el mismo cargo, pero estando en ámbitos distintos (no en Comunidades Autónomas).
¿Cómo decirlo entonces? Pues no es necesario ser enrevesado: Esperanza Aguirre se reunió con Patxi López.

martes, 25 de octubre de 2011

Conservacionista

El Elche se está mostrando conservacionista. También se suele oír resultadista (otra memez), pero es la primera la mejor, porque significa ecologista, y yo no veo a los jugadores del Elche plantando tomates por el campo. Pero no, lo que quieren esos jugadores es que el partido finalice con el resultado que hay en ese momento en el marcador.

Ausentarse

El Presidente Zapatero se excusa ante los sindicatos por ausentarse de la reunión del próximo martes. O sea, que no va a ir. Pues entonces, lo siento mucho, pero no se podrá ausentar, porque uno, por muy presidente que sea, sólo se puede ausentar del lugar en el que está. Lo correcto, porque es lo que piensa, es decir que Zapatero no piensa ir a ese coñazo de reunión porque los sindicatos le quieren sacar pasta y el pobre no sabe decir que no.

lunes, 24 de octubre de 2011

Cienes y cienes de veces

Cien, como apócope de ciento, no admite plural. Sí lo admite ciento, así que es más lógico decir cientos de veces que cienes y cienes de veces. Pero no, no sé por qué, caló más la barbaridad que la buena construcción. Dicha, además, siempre dos veces.

domingo, 23 de octubre de 2011

Líder

La entrada Así las cosas la terminé con esta frase: el Barça se mantiene primero (aunque no parece el día más adecuado para decirlo). No escribí líder porque no deja de chocarme el uso de esta palabra. No parece lógico, aunque estemos acostumbrados, a llamar líder al que va primero en una competición, ya que los que le siguen en la tabla no están ahí por admiración hacia el equipo de Guardiola, sino porque no les queda más remedio. Porque ellos preferirían ir los primeros.

sábado, 22 de octubre de 2011

Inflacción

Desconozco el motivo por el que tan a menudo vemos escrita la inflación con dos ces, aunque me aventuro a achacarlo a que tenemos en español muchas palabras que terminan en –cción y en –ción, lo que provoca la equivocacción (lo siento; no he podido evitar la tontería).
Otra similar, que incluso la oí hace años varias veces en un anuncio de una crema, es flaccidez (por flacidez). Parece mentira que esos anuncios no pasen por un control de calidad.
Claro, que también es usual encontrarse con satisfación.

jueves, 20 de octubre de 2011

Alante

Si el antónimo de detrás es delante, el de atrás es alante. Con un par. La lógica es aplastante, pero no es alante, sino adelante. Por la misma regla de tres, si el antónimo de abajo es arriba, ¿el de debajo es derriba?

¿Keniata a keniano?

Kenia tuvo un presidente, allá por los años setenta, que se llamaba Jomo Kenyatta. En los medios de comunicación se referían a él como el Presidente Kenyatta, porque lo era, aunque también era el presidente de los kenianos. Desde entonces, en los Juegos Olímpicos, los corredores keniatas arrasan en todas las competiciones de fondo y de los kenianos nada se volvió a saber.
Como el uso de keniata se ha extendido tanto, la RAE ya lo da por válido.
Sólo espero que, cuando nuestro presidente viaje por esos mundos, no nos terminen llamando a los españoles zapateros.

martes, 18 de octubre de 2011

Patatas o ensalada

Aprovecho la ocasión que me brindo a mí mismo para contar una historia muy interesante: en 1871, el pescadero vasco Gurtubay encargó a Noruega desde Bilbao 30 O 40 HATILLOS DE BACALAO. Pero en Noruega interpretaron equivocadamente esa O y le enviaron 30.040 hatillos. Fue, como es lógico, su ruina. Pero poco después, cuando estalló la Segunda Guerra Carlista, la ciudad de Bilbao fue sitiada y los víveres se fueron agotando. Sólo Gurtubay estaba en condiciones de suministrar a la población comida en grandes cantidades. Su ruina se convirtió en fortuna.
Ya no es necesario tildar esa O para no confundirla con un cero, puesto que su grafía es diferente (O / 0), sobre todo si va en minúscula (o / 0). Pero hasta hace poco tiempo sí lo era, lo que generaba bastante confusión: ¿Cuál había que acentuar, la que estaba entre números o la que iba entre palabras? Pues la primera, precisamente para evitar lo que le pasó al amigo Gurtubay.
Pero eso no ha sido problema para que en miles de restaurantes sigan dando la opción de elegir el filete con patatas ó ensalada. Lo mejor de todo es que ponen acento a lo que no lo debe llevar y en el resto de la carta suelen faltar varios que sí son necesarios.

Sin en cambio

Toma ya. Magnífica mezcla de sin embargo y en cambio. Puestos a elegir, prefiero la fórmula en embargo, que queda mucho más original.

El día después

Por dos lados hemos tenido noticia de esta estupidez: por el programa de deportes de los lunes en Canal+  y por la pastillita que se toman los domingos las adolescentes que han tenido un apretón con su novio (o con otro, quién sabe) la noche del sábado. Dicen el día después refiriéndose, imagino yo, al día siguiente.

lunes, 17 de octubre de 2011

Preveer

Prever significa ver con anticipación, no veer, por tanto se conjuga como el verbo ver y no como proveer, de donde parece que viene la confusión.
El gerundio es fantástico: preveyendo.

domingo, 16 de octubre de 2011

Morriña y modorra

Pocas veces he escuchado esta confusión, pero el caso es que ha sido en lugares muy dispares, por lo que entiendo que no es un localismo y que está más extendido de lo que yo pensaba. Eso sí, estoy seguro de que un gallego no caerá en el error jamás. Me voy a acostar, que tengo una morriña… Pues si tienes nostalgia de tu tierra, vete allí a pasar unos días, pero no te tumbes como un holgazán a seguir lloriqueando.

Violencia de género

Ésta es de las mejores. El género es un concepto gramatical. Hay dos: género masculino y género femenino. Sin embargo, sólo se trata de violencia de género cuando se refiere a la violencia de un hombre sobre una mujer. ¿Habría que decir violencia de género masculino? Pues tampoco. Repito que es un concepto gramatical, no sexual.
Del mismo modo, no decimos violencia de número para indicar una pelea de un grupo de personas, porque el número también es únicamente gramatical (singular o plural).
¿Cómo habría que decirlo? Para empezar, estaría bien dejar de zurrar a las mujeres para no tener que decirlo nunca, pero ese es otro asunto. Violencia machista estaría mejor, aunque tampoco me termina de convencer.

sábado, 15 de octubre de 2011

Maiami

El hecho de referirse a Miami como Maiami resulta más pedante aún que decir London o München. Porque los nombres de estas ciudades tienen su traducción al español (Londres y Múnich), sin embargo Miami es una palabra española que en Estados Unidos pronuncian a su manera. El nombre proviene de los indios miamis, que en el pasado habitaron la zona de su asentamiento actual (Diccionario panhispánico de dudas).
El listillo piensa que, si pronuncia Maiami, parecerá que sabe inglés, que ha viajado, que ha vivido allí o qué sé yo.

viernes, 14 de octubre de 2011

Fechas

Para que quede claro, voy a agrupar en un ejemplo los errores más comunes a la hora de escribir fechas: Hoy, 19 de Septiembre de 2.011, es Lunes. Prácticamente está todo mal. Y ahora lo corrijo para ver la diferencia: Hoy, 19 de septiembre de 2011, es lunes.
Porque los días de la semana y los meses se deben escribir con minúscula inicial (no son nombres propios) y los años, sin el punto de los millares (no se consideran cifras, sino simplemente años).

Jueza

El lenguaje políticamente correcto está haciendo mucha pupa a nuestro idioma. Y la RAE ha entrado al trapo y está empezando a aceptar tonterías como jueza, edila, fiscala y concejala. Es decir, acepta el femenino de términos sin género (juez, edil, fiscal, concejal), no de términos masculinos (¿juezo?). Mal vamos por este camino, porque tarde o temprano, cuando nos revelemos los hombres, si es que lo hacemos algún día, la RAE tendrá que aceptar palabras como dentisto, electricisto, ciclisto o incluso algunos más raros, como poeto, atleto o vigío. Claro, que si ya hay modistos…
En las palabras comunes en cuanto al género, es el artículo quien se lo da (el juez y la juez, el fiscal y la fiscal, el atleta y la atleta).
Me quedo un poco sorprendido con estas enmiendas de la Real Academia de la Lengua, porque da la impresión de que las realiza según se van acordando los académicos o según el feminismo más radical les va presionando. Indago un poco y veo que, en la jerarquía militar, todos los rangos carecen de género propio (el sargento y la sargento, el teniente y la teniente), pero que en la vigésimo tercera edición del DRAE ya se aceptará capitana. ¿Por qué capitana sí y coronela no? Y a todo esto, ¿qué hacemos con el bueno del brigada?
Es el pueblo el que ha creado siempre los neologismos del lenguaje coloquial y la RAE quien ha puesto orden y criterio. Pero ahora no, ahora son los políticos quienes intentan imponer su buenismo para no perder un solo voto (no hace falta recordar a Bibiana Aído y sus famosas miembras, ¿no?). Terminaremos hablando de la Asociación de Usuarios, Usuarias, Consumidores y Consumidoras. Ya sabemos: al garete con la economía del lenguaje.

En ver de

No he visto nunca escrita semejante aberración lingüística (afortunadamente), pero sí la he escuchado varias veces: Cómprate un coche en ver de una moto. ¿Es un problema de dificultad en la pronunciación (en vez de)? Lo desconozco, pero me da en la nariz que sí. Y si no es así, no me explico lo extendida que está esta patada.

jueves, 13 de octubre de 2011

Hindú

El nacido en la India es un indio y el que profesa el hinduismo, un hindú. Hay mucho hindú en la India, pero hay más indios aún en ella. Porque algunos indios son hindúes y otros son, por ejemplo, sijs. De igual manera, habrá algún hindú que no sea indio y que haya nacido, por poner otro ejemplo, en Calahorra.
Habrá que imaginarse cómo le sentaría a ese hindú calagurritano que le dijeran que es cristiano (por español) por el simple hecho de que el cristianismo es la religión mayoritaria en España. Como un tiro, ¿no?
Para los de la LOGSE: calagurritano es el gentilicio de Calahorra.

miércoles, 12 de octubre de 2011

¡Marchando una de cocretas!

¿Hay algo que suene peor? Pues nada, que no hay manera. Uno va al restaurante, pide una ración de croquetas y el camarero susurra silabeando mientras anota la comanda: “Una de cocretas...”. Cuando no lo pasa a diminutivo, que es algo muy común en hostelería: “Unas cocretitas…”.
Me resulta curiosa esta patada al diccionario porque jamás la he visto mal escrita en las cartas de los restaurantes. Y estos camareros (y comensales, que también los hay pertinaces en el palabro) habrán leído alguna vez la palabra croqueta en ellas. ¿A ellos no les llama la atención que se escriba de una manera y se pronuncie de otra?
Caso distinto es el de las almóndigas o albóndigas. La RAE admite las dos, pero nos avisa de que almóndigas está en desuso y que es un vulgarismo. Así que toca seguir pidiendo albóndigas si no queremos resultar ordinarios o parecer de baja alcurnia.

Así las cosas

Acabado el partido, el mismo locutor de siempre nos informa de cómo queda la clasificación: Así las cosas, el Barça se mantiene primero. ¿Así las cosas? ¿Qué forma de hablar es ésta? ¿De dónde viene esta simpleza? Las cosas, así, en general. No hay nada más triste que un periodista utilizando términos generalistas como cosa, tema o importante. Pero no es por ahí por donde quiero ir. A lo mejor quiso decir que con estos resultados, el Barça se mantiene primero.

Inalterable

Quedan pocos minutos para finalizar el partido y el marcador permanece inalterable. ¿Cómo? ¿Dice nuestro locutor favorito que ya no puede cambiar el resultado? Pues entonces no sé para qué siguen jugando. En fin, que supongo que lo que quiere decir es que el marcador permanece inalterado.

Sigue valiendo

En la segunda parte del partido, el locutor nos informa de que sigue valiendo el gol de Ronaldo. No me lo puedo creer. ¿Ese gol que el árbitro ha dado por bueno en su momento ahora es posible que deje de valer? Quizá el comentarista esté queriendo decir que el gol de Ronaldo sigue siendo suficiente para la victoria de su equipo. Pero el gol es válido, gane el equipo o pierda.

Preposiciones

Falta de Pepe sobre Iniesta, escucho habitualmente en los partidos de fútbol. Pues no. Falta de Pepe a Iniesta es lo correcto (la preposición, no la falta). Y si no, que me explique alguien qué hace Pepe encima de Iniesta. Y lo digo con cariño, no desde el cariño. Y cuando Iniesta saca la falta, resulta que se encuentra con que Casillas está bajo los palos y no entre los palos.
Ah, y el Athletic no gana de dos, sino por dos. O eso me gustaría a mí.

Interrogaciones y admiraciones

Una delante de la frase y otra detrás. Parece fácil, pero por lo visto no lo es tanto. Por cierto, detrás de la de cierre no se pone punto, aunque sí una coma si ésta es necesaria.

Puntos suspensivos

Sí, ya sé que quedan escasos y tristes, pero sólo son tres y van pegaditos a la última letra de la frase: Peras, manzanas, naranjas… Ah, si acabamos la serie de nombres con un etcétera (peras, manzanas, etcétera), sobran los puntos suspensivos.

¿MAYÚSCULAS O MAYUSCULAS?

Curiosa creencia popular es ésta de que las mayúsculas no se acentúan. Supongo que viene de la época de las máquinas de escribir, en las que resultaba imposible acentuar una mayúscula sin emborronar a la pobre vocal. Pero la RAE nunca ha dicho nada parecido. El único comentario que hace al respecto informa de todo lo contrario: las mayúsculas siguen las mismas normas de puntuación y acentuación que las minúsculas. Pero nada, no hay manera.
De todas formas, la escritura en mayúsculas apenas es utilizada; prácticamente se limita a títulos de libros o discos, a los créditos de las películas y a rótulos de comercios, en donde es más habitual encontrarse con LIBRERIA y CARNICERIA que con LIBRERÍA y CARNICERÍA.

A día de hoy

Poco se puede comentar de esta sandez. El hecho de utilizar cuatro palabras cuando con una sola (hoy) se puede decir exactamente lo mismo parece bastante absurdo.

A nivel de...

Terrorífica. A nivel de ventas, el asunto está fatal. Hay muchas maneras de comenzar esta frase (en términos comerciales, en cuanto a, en relación con…), pero cada vez está más extendida la tontería del nivel: a nivel personal, a nivel profesional, a nivel económico, a nivel informativo

Climatología

Intentando parecer más cultos de lo que somos, muchas veces conseguimos mostrarnos más brutos. Las palabras de más de cuatro sílabas son escasas y, normalmente, técnicas o científicas. Por eso los políticos las utilizan mucho, porque consideran más refinadas las palabras largas que las cortas y, de paso, se sitúan un peldaño más arriba que los ciudadanos de a pie, quedando a sus ojos como más cultos e inteligentes.
Pero esta estúpida idea se ha trasladado al pueblo y ahora todo el mundo la sigue. ¿Te vas a la playa? Si la climatología me lo permite, sí. Pues estás muy tonto: ¿sólo vas a ir si la ciencia que estudia el clima te lo permite? Será mejor que te quedes aquí si el clima es adverso.
Hay un montón más de palabras estiradas cada día más populares e igual de absurdas: problemática (por problema), intencionalidad (por intención), tratamiento (por trato), credibilidad (por crédito), humanitario (por humano), posicionar (por poner o situar), influenciar (por influir), señalizar (por señalar), culpabilizar (por culpar), recepcionar (por recibir), centralizar (por centrar), tensionar (por tensar), planificar (por planear), marginalizar (por marginar)… Hasta sumarizar (por sumar) he leído.

Vuelo doméstico

Curioso anglicismo que utilizan las aerolíneas cuando se refieren a los vuelos nacionales. En español, doméstico significa “relativo a la casa o el hogar”, no al país (como sí ocurre en inglés). Sólo podremos hacer vuelos domésticos si nuestras casas fueran enormes, incluso más que la de Isabel Preysler.

Pienso de que sí, pero me doy cuenta que no

Tanto miedo a quedar como analfabetos pensando de que podemos meter la pata y ahora nos vamos al otro extremo porque estamos seguros que hablamos mejor. Y no nos damos cuenta que somos igual de burros.
Para no pecar de dequeísta ni de queísta, la mejor solución, o al menos la que yo utilizo, es sustituir el complemento por la palabra “algo” (o por “eso” o “esto”). ¿Pienso de algo o pienso algo? ¿Estamos seguros de eso o estamos seguros eso? ¿Nos damos cuenta de esto o nos damos cuenta esto?
Cuidado con el verbo deber, que admite las dos formas, según lo que se pretenda decir: no es lo mismo decir Manolo debe de estar en el bar (supongo que el muy pendón está en el bar, como siempre) que Manolo debe estar en su casa (que es donde tiene que estar porque es su obligación a estas horas). Una implica suposición y la otra obligación.
Y más peligro tiene el verbo advertir: es tan válido advertí que Manolo estaba en el bar que te advertí de que Manolo estaba en el bar. En la primera fórmula estamos indicando que nos dimos cuenta de que Manolo estaba en el bar y en la segunda estamos avisando de eso, de que Manolo estaba en el bar y que, por tanto, era mejor no entrar.

Ves

No me refiero a la segunda persona del presente del verbo ver (tú ves), sino al imperativo del verbo ir (ve o vete). Ves por ese camino, que llegarás antes. Y yo no entiendo por qué llegaré antes si veo por ese camino.
También he escuchado alguna vez, aunque cada vez menos, has en lugar de haz (imperativo de hacer).
Y una tercera similar: oyes (por oye). Además, cuando se pide a alguien que preste atención, realmente lo que queremos es que escuche, no que oiga.

Arrascarse, arremangarse y arrejuntarse

Unos clásicos, como en su día lo fueron amoto, afoto y arradio. ¿Cuál es el motivo del furor por ese prefijo? Me gustaría saberlo, desde luego. Porque estos tres palabros son anteriores a la estúpida manía moderna de alargar las palabras. Tanto tiempo tienen que la RAE ha aceptado arremangar y arrejuntar. Pobre arrascar, que se ha quedado fuera.

Yo, para mí que…

Curiosa manera de comenzar un comentario. Yo, para mí que no tienes razón. Y yo pienso que quien empieza así la frase se puede ir ahorrando la opinión que, con toda seguridad, me va a endilgar. Si me dijera a mí me parece que no tienes razón o yo pienso que no tienes razón, entonces sí escucharía el argumento posterior.

Detrás tuya, delante mío

Me dan calambres cada vez que oigo algo así. Mira quién está detrás tuya. ¿Detrás de mi qué?, ¿de mi espalda? Detrás de ti o a tu espalda serían expresiones bastante más correctas. Porque lo que yo tenga detrás o delante no es mío (ni mucho menos mía).

Contra más

La sustitución de cuánto por contra es demasiado popular. Y el problema es que suena fatal. Contra más juego, más gano, dicen algunos. Y no ganan, qué va, perdemos todos.