Nos referimos muchas veces a los sudamericanos como latinos y a los estadounidenses como americanos. No está mal, porque no dejan de ser los unos latinos y los otros americanos. Pero no son los latinos y los americanos; no son todos ellos. Estamos tomando una parte por el todo. Nosotros, los españoles, también somos latinos, al igual que los italianos o los rumanos, porque hablamos una lengua derivada del latín. Y los pobres nicaragüenses y hondureños no son culpables de las barbaridades que hacen por allí arriba, por ejemplo, en Nueva York.
No hay comentarios:
Publicar un comentario