Vistas de página en total

miércoles, 12 de octubre de 2011

Pienso de que sí, pero me doy cuenta que no

Tanto miedo a quedar como analfabetos pensando de que podemos meter la pata y ahora nos vamos al otro extremo porque estamos seguros que hablamos mejor. Y no nos damos cuenta que somos igual de burros.
Para no pecar de dequeísta ni de queísta, la mejor solución, o al menos la que yo utilizo, es sustituir el complemento por la palabra “algo” (o por “eso” o “esto”). ¿Pienso de algo o pienso algo? ¿Estamos seguros de eso o estamos seguros eso? ¿Nos damos cuenta de esto o nos damos cuenta esto?
Cuidado con el verbo deber, que admite las dos formas, según lo que se pretenda decir: no es lo mismo decir Manolo debe de estar en el bar (supongo que el muy pendón está en el bar, como siempre) que Manolo debe estar en su casa (que es donde tiene que estar porque es su obligación a estas horas). Una implica suposición y la otra obligación.
Y más peligro tiene el verbo advertir: es tan válido advertí que Manolo estaba en el bar que te advertí de que Manolo estaba en el bar. En la primera fórmula estamos indicando que nos dimos cuenta de que Manolo estaba en el bar y en la segunda estamos avisando de eso, de que Manolo estaba en el bar y que, por tanto, era mejor no entrar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario