Me lo soltó el otro día un parroquiano: “Esta noche vamos a llegar a menos cinco grados bajo cero”. Y entonces yo hice un pequeño esfuerzo mental (-(-5º) = 5º) y pensé que entonces no iba a hacer tanto frío y que, por tanto, no haría falta abrigarse demasiado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario