La buhardilla es esa zona que tiene cualquier chalet bajo el tejado, que está destinada a vivienda pero que con el tiempo se convierte en trastero porque en invierno hace un frío que pela y en verano es una sauna. Y, como ahí guardamos cosas, la buhardilla se convierte en guardilla. Y la RAE lo acepta, así, sin la hache intercalada.
¿O es posible que no provenga el palabro del verbo guardar? Porque son muchos los casos en nuestro idioma en el que la ge y la be, cuando preceden a la u, se intercambian sus puestos: agüelo, abujero, güeno... La mayoría de ellas van quedando en el olvido, pero guardilla permanece.