Es demasiado molesto el dolor de cuello propio como para que además perturbe también el oído ajeno. La mejor versión de esta patada que yo he oído es, sin duda, turticulitis. Me hizo pensar que la chica que me la dijo sufría, además del dolor del cuello, ciertos problemas gastrointestinales que urgía resolver.
Lo correcto es decir tortícolis, pero parece que no es tan fácil.
No hay comentarios:
Publicar un comentario