Aprovecho la ocasión que me brindo a mí mismo para contar una historia muy interesante: en 1871, el pescadero vasco Gurtubay encargó a Noruega desde Bilbao 30 O 40 HATILLOS DE BACALAO. Pero en Noruega interpretaron equivocadamente esa O y le enviaron 30.040 hatillos. Fue, como es lógico, su ruina. Pero poco después, cuando estalló la Segunda Guerra Carlista, la ciudad de Bilbao fue sitiada y los víveres se fueron agotando. Sólo Gurtubay estaba en condiciones de suministrar a la población comida en grandes cantidades. Su ruina se convirtió en fortuna.
Ya no es necesario tildar esa O para no confundirla con un cero, puesto que su grafía es diferente (O / 0), sobre todo si va en minúscula (o / 0). Pero hasta hace poco tiempo sí lo era, lo que generaba bastante confusión: ¿Cuál había que acentuar, la que estaba entre números o la que iba entre palabras? Pues la primera, precisamente para evitar lo que le pasó al amigo Gurtubay.
Pero eso no ha sido problema para que en miles de restaurantes sigan dando la opción de elegir el filete con patatas ó ensalada. Lo mejor de todo es que ponen acento a lo que no lo debe llevar y en el resto de la carta suelen faltar varios que sí son necesarios.
Hace poco, oí en la Tele o la radio, no me acuerdo, un dicho que en sí es un despropósito. Se trata de cuando decimos: "Acaba de empezar".... Si una cosa acaba no empieza. Me hizo gracia. Nada más
ResponderEliminarLoreto
...este señor Gurtubay tiene una callecita en Madrid, pequeña pero bien pija, perpendicular a Velázquez. Supongo que tamaño honor procede de su gesta bacaladera (¿o será bacalaera?)
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