Llegamos a la parte más aburrida y que siempre nos han enseñado de una manera harto complicada. Por eso, supongo, seguimos fallando.
Los pronombres le y les sólo pueden ser utilizados como complemento indirecto. Si quiero pedir un favor a una amiga diré que le pediré un favor. En este caso, le funciona como complemento indirecto. El error aparece cuando ese le lo tomamos como complemento directo y entonces lo cambiamos por la; es entonces cuando caemos en el laísmo: la pediré un favor.
Porque la, las, lo y los actúan siempre como complemento directo. Vamos con el leísmo: Me he comprado un reloj, aunque todavía no me le he puesto. Como es complemento directo (el pronombre substituye a reloj) tendremos que decir que todavía no me lo he puesto.
Y nos queda el loísmo. Sé que Jaime estuvo por aquí, pero yo no lo vi. Error, ya que es complemento indirecto: yo no le vi.
Discrepo ... en la ultima frase me temo que no es un complemento indirecto, es directo.... El leísmo cuando se trata de personas está aceptado, pero no deja de ser un error.
ResponderEliminarAceptada la discrepancia, aunque no sea compartida.
ResponderEliminarEsto es de hace mil años, pero me lo acabo de encontrar por casualidad. Como dice Marta, la última parte está mal. "Yo no lo vi" es correcto, complemento directo. Podemos pasarlo a pasiva: "No fue visto por mí".
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