Pocos son los partidos de fútbol en los que no se añaden algunos minutos al final para compensar el tiempo perdido. Pero eso lo sabemos nosotros, los que conocemos algo las normas. Porque los locutores, la mayoría de ellos al menos, suelen informarnos de que en tal o cual partido el árbitro ha señalado cuatro minutos de descuento. Repito que algo de esto sabemos, así que entendemos que se van a jugar 94 minutos y no 86, como realmente nos están diciendo. Porque esos cuatro minutos se van a añadir, no a descontar.
En fin, que sigo sin saber por qué tenemos que aguantar a los locutores, a esos tipos que nos cuentan lo que ya estamos viendo. Es como si en las películas hubiera un tipo contándonos el argumento.
Querido y admirado Señor Olea. He de decirle que por una vez no estoy de acuerdo con su entrada. Cuando se refieren a minutos de descuento es porque denominan asi a la cantidad de minutos que por culpa de distintas interrupciones durante el partido han ido descontando del tiempo real de juego. Tambien he de decirle al respecto que muchos locutores tambien le denominan tiempo añadido, me imagino que con la intencion de satisfacer las inquietudes de todos aquellos que se consideran pertinaces en el palabro.
ResponderEliminarSin mas y con la gratitud que le proceso por tener un blog asi de interesante, saludos
Gracias por el comentario, señor Anónimo. Está bien discrepar, pero me gusta más tiempo añadido que tiempo de descuento.
ResponderEliminarSaludos